Maritere Bellas: Los niños biculturales disfrutan de una vida más enriquecida

Puerto Rico la vio nacer, pero Estados Unidos la ha hecho crecer. No solo como mujer, sino como mamá, esposa y profesional. Les hablo de Maritere Bellas, una simpática y conversadora hispana residente del estado de California, quien comparte a través de artículos de prensa, libros, programas de radio y charlas, su experiencia de cómo criar hijos bilingües y biculturales sin morir en el intento.

Sus vivencias las ha llevado a un manual de vida. Ser hispana y defender sus raíces, vivir en la meca de la comida rápida y esforzarse por cocinar con aroma a familia, y luchar por preservar el español sin perder oportunidad de hablar inglés, son sus banderas de cotidianidad.

Antes, sin redes sociales ni globalización tecnológica las herramientas de crianza para papás y mamás eran pocas. Ahora, es más fácil hacer llegar la información y simplificar algunos procesos por el apoyo entre hispanos que se sufren y se gozan casi las mismas anécdotas de estar fuera de su país creciendo y aprendiendo con hijos pequeños.

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¿Por qué decidiste venirte a los Estados Unidos?

Vine a California a estudiar una maestría en comunicaciones y no esperaba quedarme. Pensaba regresarme a mi linda Puerto Rico pero el amor tocó a mi puerta. Así que uno termina donde lo lleva el amor. Mi esposo es griego-americano y luego de descubrir el clima y las playas de esta ciudad, ya no quiso irse a ningún otro lado.

¿Qué tan fuerte es para una hispana adaptarse a la cultura americana?

En Puerto Rico somos americanos desde que nacemos, pero eso no quiere decir que hubiese sido fácil adaptarme luego de mudarme. Pasé por las mismas penurias que una persona cuando se muda de un país a otro. El sacrificio de dejar todo atrás, comenzar de nuevo, sentirse aislado, es fuerte. Y aunque fue mi elección, lo viví con todo lo que pasan el resto de los inmigrantes.

¿Qué te motivó a ayudar a papás inmigrantes que crían hijos en una cultura diferente a la de su país natal?

Por la experiencia de mi esposo, que es griego-americano, él creció en un entorno que conservaba sus raíces, así que yo también quería que mis hijos conocieran y cuidaran sus valores puertorriqueños.

Desde pequeña tuve que aprender a hablar inglés por el colegio donde estudiaba. Ya luego de unos años tuve la oportunidad de estudiar dos años en Europa y vi que los niños y jóvenes hablaban hasta cinco idiomas sin mucha dificultad, así que aprendí el valor de poderse comunicar.

Hace 25 años cuando me convertí en mamá no había muchos recursos para padres inmigrantes que criaban niños en este país. Mi esposo me alentó para ofrecer mi experiencia a otros que pasaban lo mismo. Desde entonces y por 12 años publiqué una columna en el periódico La Opinión.

¿Es posible ser 100% bicultural y bilingüe?

No hay que darle más importancia a un cultura sobre la otra; se trata es de conseguir un balance dando realce a ambas. Si estamos inmersos en la cultura americana, no merece la pena quejarnos o criticarla, más bien es aceptarla, aprender y entender que nos hará mejores personas.

Como puertorriqueña, ¿qué le aportas a la sociedad americana y qué te aporta la sociedad americana a ti?

Los puertorriqueños nos sentimos siempre orgullosos de decirlo y demostrarlo. Desde que vivo aquí siempre hablo de mi cultura, enseño a mi pueblo y no solo desde mi casa, sino dondequiera que voy. Incluso lo sentía como mi responsabilidad para que los amiguitos de mis hijos supieran por qué nuestra comida olía y se veía así.

En la medida que nos abrimos, conseguimos más apoyo.

¿Qué consejo ofreces a las hispanas inmigrantes que vienen en la búsqueda de su sueño americano?

Que no se den por vencidas y busquen entre las muchas oportunidades que hay, especialmente con otras hispanas que las pueden ayudar a crecer. Hace más de 30 años, cuando comencé a trabajar, no veía tanto apoyo como ahora. Antes sentía que debía defender de donde venía, me dolía que me vieran diferente cuando yo veía a todos por igual.

¿Cuál es el error más frecuente que ves en las madres que están criando hijos bilingües y biculturales?

Que se dan por vencidas y sinceramente no las culpo porque es un trabajo que requiere firmeza. Mantener el idioma en casa, por ejemplo, es fuerte. Pero si en los primeros ocho años de vida de los hijos nos mantenemos constantes con los dos idiomas, el niño será bilingüe.

Es importante no estresarse para que el niño no lo sienta. Es adecuado que el niño se acostumbre a que así es su rutina de comunicación, algo de la vida diaria.

¿Sientes que alcanzaste tu realización viviendo en los Estados Unidos?

Todavía voy en camino. Son diferentes etapas, pero todo pasa cuando tiene que pasar. Hay mucho que todavía quiero hacer, porque uno evoluciona todo el tiempo.

¿Qué valores defiendes a capa y espada de tu bella Puerto Rico?

El valor de la familia, del trabajo. La fortaleza y el gran corazón de mi gente, la capacidad de unirse ante una tragedia como fue el huracán María, experiencia que nos dejó grandes aprendizajes, ver cómo nos ganamos más respeto como pueblo.

¿Crees que es más fácil para los niños y padres de ahora adaptarse a una nueva cultura?

Sí es más fácil, porque ya hay tanta diversidad cultural, tantas familias hispanas, asiáticas y europeas cercanas a las americanas, que nos acompañamos, apoyamos y entendemos.

¿Cómo se siente haberse ganado el reconocimiento y admiración de la comunidad por la labor que desempeñas?

Es una satisfacción inexplicable. Ver el interés que te tienen por el libro que escribiste o el conocimiento que puedes compartirles, se agradece mucho.

Tu último libro se titula Arroz con Pollo y Apple Pie, ¿con cuál sabor te quedas?

¡Con el arroz con pollo, por supuesto! Ese libro se llamaba originalmente Ni de aquí ni de allá, pero cuando el manuscrito estaba por publicarse hablé con mi hijo y me sugirió usar el valor de la comida, y así nació el título del libro.

Si te tocara emigrar de nuevo, ¿volverías a escoger EEUU?

Es una pregunta difícil de contestar porque tengo dos hijos nacidos aquí. Pero lo que sí puedo decir es que mientras más edad tengo, me doy cuenta que me hubiera gustado estar más con mi gente. Son muchas las cosas que uno pierde por estar lejos, mis hermanos, mi mamá…

Responde en breve para conocerte mejor…

¿La rectitud americana o la espontaneidad hispana?

Sin duda la espontaneidad hispana

¿En casa se habla inglés o el español?

Ambos, pero mayormente inglés para incluir más a mí esposo. Pero si pudiese criar de nuevo, no les hablaría nunca en inglés

¿Qué haces para que no se pierda el español?

Desde antes de tener hijos, mantenemos un grupo de amigos argentinos, peruanos, dominicanos y puertorriqueños, con quienes nos reunimos a menudo y hablamos siempre en español

¿Cuál es tu mantra?

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

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ACERCA DE MARCELA

Tras una experiencia de más de 30 años como empresaria, Marcela Reyes es hoy una poderosa coach, mentora y conferencista de renombre internacional cuya pasión es ayudar a las mujeres hispanas a tener éxito en los Estados Unidos. Marcela es la fundadora y directora ejecutiva de HispanaRealizada.com, la comunidad virtual dedicada a inspirar, empoderar e incentivar a las inmigrantes hispanas a entrar en acción para que realicen sus sueños a través de desarrollo personal, profesional y empresarial. Clic aquí para conocer más sobre Marcela.